Messenger en horario de trabajo... ¿controlado?
De sobra es conocido el aumento exponencial que ha sufrido el uso de programas de mensajería instantánea con la llegada de las nuevas tecnologías móviles. Teléfonos, PDAS, incluso reproductores Mp4 de todo tipo, presentan en alguna de sus gamas productos capaces de mantenernos conectado a internet y con ello, conectados a este tipo de programas.
Esto, una realidad más que evidente, está afectando no solo a la manera de entender las relaciones sociales (ya que ahora es mucho más sencillo mantener contacto con personas que antes, sin la existencia de este tipo de medios, podrían haber pasado más de puntillas por nuestros días). La relación de la persona con el medio y con el trabajo también se ha visto afectada.
Así, la lucha de las empresas por impedir (ya visto en Teoriza en algún que otro artículo) el uso de los programas de mensajería instantánea en horas de trabajo, se ha visto seriamente afectada por el hecho innegable de que ahora cualquiera, con una red y un "cuarto de baño" (por ejemplo) puede utilizar en horario de trabajo un programa tipo Messenger.
Basta un ipod touch o un simple teléfono móvil de última generación para poder hacer uso de este tipo de software. ¿Consecuencias? Hemos analizado aquí otros muchos artículos que están a favor de este uso, por diversos motivos no solo sociables sino incluso profesionales... pero lo que está claro es que el Messenger y todos sus similares, están ganando terreno en todos los campos, hecho este que merece ser tenido en cuenta siempre que se hable de mensajería instantánea en el nuevo siglo.

Si en algunos modelos de gama alta de teléfonos móvil Nokia ya podemos encontrar el programa de VoIP más extendido del mundo: Skype, ahora la marca sueca prepara ya su asalto al mundo de las Blackberrys, un sector que se prevé, crecerá mucho en los próximos años.